El coaching puede ayudar a superar la prisión del perfeccionismo

Carcel perfeccionismo. Mireia Poch Coaching Solidario

El coaching puede ayudar a superar la prisión del perfeccionismo

Este post es una ampliación del post en que expuse uno de los instrumentos que más utilizo en los procesos de coaching personal para profesionales:

Qué son los impulsores de la personalidad y cómo influyen en tu vida profesional.

 

El driver “sé perfecto” es fuente de sufrimiento para algunos de los profesionales que acompaño en procesos de coaching. ¿Qué podemos hacer para contrarrestar este driver cuando nos hace sufrir?

 

Hay que diferenciar en el perfeccionismo su forma positiva y su forma negativa:

El perfeccionismo en su forma positiva puede llevar al éxito y proporcionar la motivación para perseverar ante el desaliento y los obstáculos.
Roedell (1984) sostiene que “en una forma positiva, el perfeccionismo puede proporcionar la energía motriz que conduce a grandes logros. La atención meticulosa a los detalles necesaria para la investigación científica, el compromiso que empuja a los compositores a continuar trabajando hasta que la música refleja los sonidos que suenan en la imaginación, y la persistencia que mantiene a los grandes artistas ante sus caballetes hasta que su creación encaja con su concepción, todo resulta del perfeccionismo”.

El perfeccionismo en su forma negativapuede ser muy dañino.
En el ámbito laboral, el perfeccionismo a menudo viene acompañado de baja productividad, dado que se pierde tiempo y energía en los detalles irrelevantes de las tareas o actividades diarias. Adderholt-Elliot (1989) describe cuatro características del perfeccionismo negativo que conducen a un bajo rendimiento: miedo al fracaso, la mentalidad todo-o-nada, la paralisis por el análisis y la adicción al trabajo. Los perfeccionistas a menudo sacrifican actividad sociales y familiares para intentar alcanzar sus objetivos.

 

Hecho es mejor que perfecto

 

perfeccionismo (2)Antes de considerar un trabajo terminado y de entregarlo a su jefe, una persona perfeccionista puede llegar a revisar infinidad de veces cada una de las hojas, palabras y conclusiones. Su obsesión por la perfección la obliga a estar dedicada al trabajo muchas mas horas que sus colegas. El problema además, es que jamás queda satisfecha con lo que hace. Una persona perfeccionista, es esclava de los éxitos y enemiga mortal de la frustración.Se entretiene más de lo necesario en las tareas y se queda con la sensación de que podría haberlo hecho mejor.La mayoría de las veces consigue su objetivo, sin embargo, la energía y el tiempo invertido en alcanzarlo, es sofocante.El problema es que cuando alguna cosa fracasa surge la frustración, sentimiento que cuesta tolerar y que puede llevar a un estado de tristeza, agresividad o culpa.

La psicóloga Mónica Ramírez en su libro “Never Good Enough. Freeing Yourself for the Chairs of perfectionism” (Nunca suficientemente bueno: Libérese de la prisión del perfeccionismo), identifica dos tipos de persona con perfeccionismo negativo:

Introspectivos: Presentan poca autoestima y confianza. Sienten que cualquier error será terrible y que con un error, no contaran con el cariño y aprobación de los otros. Nunca están satisfechos con ellos mismos.
Extrospectivos: No presentan baja autoestima, sin embargo no confían en las habilidades o capacidades del resto del grupo de trabajo y, por eso, no consiguen delegar. Exigen de las personas la perfección que ellos buscan en sí mismos.Esperan que todos alrededor sean perfectos y se incomodan cuando no consiguen aplicar en otros sus reglas de disciplinas. Las personas que conviven con él no conocen sus expectativas, lo que genera tensión con su familia, amigos y colegas.

 

Algunas indicaciones para afrontar el perfeccionismo negativo:

 

  • Aprender a dar prioridad a las actividades, sin hacer todo de un modo extremadamente perfecto, ya que es eso lo que hace perder de vista el objetivo principal de las acciones. Recordar la frase “menos es mas”.
  • Aprender a dar cierto realismo a las consecuencias de lo que ocurrirá si no se termina una tarea. ¿Qué puede pasar en el peor de los casos?
  • Cuestionarse: ¿Qué cuesta la perfección? ¿Qué estoy perdiendo?
  • Cambiar la creencia “hay que hacerlo todo perfecto” por “hay que hacer las cosas razonablemente bien”.
  • Buscar ayuda de un profesional de la salud mental (psicólogo clínico o psiquiatra) cuando el perfeccionismo produce mucho sufrimiento porque puede ser una manifestación de un trastorno obsesivo-compulsivo .

 

Recuerda que para salir de la prisión del perfeccionismo puedes dar un primer paso en esta misma página . Haz un click en este enlace y solicita una sesión de coaching gratuita.

 

 

 

Mireia Poch
Mireia Poch
mireia@mireiapoch.com

Coaching y mindfulness Solidario para profesionales

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